Revisado por el equipo clínico de Cayetana Manglano
“Me han dicho que no tengo hueso para ponerme implantes.”
Es una frase que escuchamos con frecuencia en pacientes que llevan muchos años sin dientes, han sufrido periodontitis, utilizan una prótesis removible desde hace tiempo o han consultado anteriormente la posibilidad de recuperar sus dientes mediante implantes.
Y es también una frase que puede llevar a una conclusión equivocada: pensar que tener poco hueso significa necesariamente que nunca se podrán colocar implantes dentales.
No siempre es así.
La falta de hueso puede hacer que un tratamiento sea más complejo, pero actualmente existen diferentes técnicas y estrategias que permiten tratar muchos casos con atrofia ósea. La solución puede pasar por regenerar hueso, realizar una elevación de seno maxilar, modificar la planificación, utilizar determinados tipos de implantes o plantear una rehabilitación diferente.
Pero tampoco sería responsable afirmar que hoy podemos poner implantes a todo el mundo.
La pregunta importante no es simplemente “¿tengo hueso o no tengo hueso?”, sino cuánto hueso existe, dónde está localizado, cuál es su calidad, qué dientes queremos sustituir, qué condiciones presentan las encías y qué tipo de rehabilitación necesitamos realizar.
Por eso todo empieza por un buen diagnóstico.
¿Se pueden poner implantes cuando hay poco hueso?
Sí, en muchos pacientes es posible colocar implantes aunque exista una pérdida importante de hueso. Dependiendo de la anatomía y de las necesidades del caso, podemos valorar técnicas de regeneración ósea, elevación de seno u otras estrategias implantológicas.
Sin embargo, cada situación debe estudiarse individualmente.
Dos pacientes a los que les han dicho que “no tienen hueso” pueden presentar situaciones completamente distintas. Uno puede necesitar una pequeña regeneración alrededor de un implante y otro puede presentar una atrofia avanzada de toda una arcada.
No necesitan el mismo tratamiento.
Ni tienen necesariamente el mismo pronóstico.
¿Por qué necesitamos hueso para colocar un implante dental?
Un implante dental funciona como una raíz artificial que se coloca en el hueso para servir posteriormente de soporte a una corona, un puente o una rehabilitación de varios dientes.
Para que pueda funcionar correctamente necesitamos conseguir una adecuada estabilidad y que posteriormente se produzca la integración del implante con el hueso.
Por eso no podemos valorar únicamente el espacio que vemos en la boca.
Necesitamos conocer tridimensionalmente el hueso disponible.
Hay que estudiar su altura, anchura, anatomía y relación con estructuras importantes como el nervio dentario inferior o los senos maxilares.
Es precisamente aquí donde el TAC dental 3D adquiere una importancia fundamental.
¿Cómo puedo saber cuánto hueso tengo?
Mirar la encía no es suficiente.
Una persona puede presentar aparentemente una encía ancha y, sin embargo, tener poco hueso debajo. También puede ocurrir que exista hueso suficiente en determinadas zonas y una pérdida considerable en otras.
El estudio mediante TAC permite observar tridimensionalmente el maxilar y la mandíbula y conocer mucho mejor la anatomía disponible.
A partir de esa información podemos valorar cuestiones como:
¿Existe anchura suficiente?
¿Tenemos altura suficiente?
¿Dónde está situado el nervio?
¿Cómo se encuentran los senos maxilares?
¿Hay defectos localizados?
¿Necesitamos regenerar?
¿Podemos colocar los implantes en una posición adecuada para la futura prótesis?
Esta última pregunta es especialmente importante.
El objetivo no debería ser encontrar simplemente un lugar donde “quepa” un implante.
El implante debe colocarse pensando en el diente que posteriormente tendrá que soportar.
¿Por qué se pierde el hueso después de perder un diente?
Cuando perdemos un diente no desaparece únicamente la parte que vemos.
También desaparece su raíz.
El hueso que rodeaba esa raíz deja de recibir el mismo estímulo funcional y comienza un proceso de remodelación. Con el paso del tiempo, el volumen óseo puede reducirse.
Esta pérdida no ocurre de la misma manera en todos los pacientes ni en todas las zonas de la boca, pero explica por qué, generalmente, cuanto más tiempo pasa desde una extracción, más importante resulta estudiar el hueso disponible antes de colocar un implante.
Además, existen otras causas que pueden contribuir a la pérdida ósea.
Periodontitis y pérdida de hueso
La periodontitis afecta a los tejidos que sostienen los dientes y puede producir una pérdida progresiva del hueso alrededor de ellos.
Un paciente que ha perdido dientes debido a una enfermedad periodontal avanzada puede llegar a la consulta con una cantidad de hueso reducida.
Pero existe además otra cuestión fundamental: antes de iniciar una rehabilitación implantológica debemos controlar la enfermedad periodontal.
Los implantes no son inmunes a las enfermedades inflamatorias.
Un paciente con antecedentes de periodontitis necesita una planificación y un mantenimiento especialmente cuidadosos.
Infecciones dentales
Determinadas infecciones pueden destruir parte del hueso situado alrededor de las raíces.
Cuando extraemos el diente afectado podemos encontrarnos con un defecto óseo que debe valorarse antes o durante la colocación del implante.
Traumatismos
Un golpe importante también puede afectar tanto al diente como al hueso que lo rodea.
Prótesis removibles durante muchos años
En pacientes que llevan muchos años sin dientes podemos encontrar grados importantes de reabsorción del reborde óseo.
No significa automáticamente que no puedan tratarse con implantes.
Significa que el caso necesita un estudio más complejo.
Me han dicho que no tengo hueso para implantes: ¿significa que ya no tengo solución?
No necesariamente.
Y aquí merece la pena diferenciar entre algo que escuchamos frecuentemente y el diagnóstico real.
“Tienes poco hueso” no es todavía un diagnóstico completo.
Necesitamos saber cuánto, dónde y por qué.
Además, la implantología ha evolucionado enormemente. Un caso que hace años podía resultar difícil puede disponer actualmente de diferentes alternativas terapéuticas.
Esto tampoco significa que siempre debamos realizar grandes cirugías.
En algunos pacientes necesitaremos regenerar hueso. En otros podremos adaptar la planificación al hueso existente. Y habrá situaciones en las que debamos plantear alternativas diferentes.
Por eso consideramos especialmente importante estudiar cada caso desde cero, incluso cuando el paciente llega después de haber recibido anteriormente una respuesta negativa.
¿Qué opciones existen cuando falta hueso para colocar implantes?
No existe una única técnica para todos los pacientes.
La solución depende fundamentalmente del tipo y localización del defecto óseo.
Regeneración ósea
La regeneración ósea busca crear o recuperar un volumen de hueso adecuado en una zona donde actualmente es insuficiente para la planificación prevista.
Dependiendo del defecto pueden utilizarse diferentes materiales y técnicas.
En determinados casos la regeneración puede realizarse simultáneamente a la colocación del implante. En otros es preferible regenerar primero, esperar el periodo necesario de cicatrización y colocar posteriormente los implantes.
No podemos establecer una única secuencia para todos los pacientes.
La magnitud del defecto, la estabilidad que podemos conseguir y las características de los tejidos condicionan la decisión.
Injerto de hueso
Cuando necesitamos recuperar volumen óseo podemos recurrir a diferentes materiales de injerto.
Dependiendo del caso, pueden utilizarse materiales de distintos orígenes y, en determinadas situaciones, hueso del propio paciente.
El objetivo no es simplemente “rellenar un hueco”.
Buscamos crear unas condiciones anatómicas que permitan realizar posteriormente una rehabilitación estable y mantenible.
Elevación de seno maxilar
La elevación de seno es una técnica especialmente relacionada con la zona posterior del maxilar superior.
Por encima de las raíces de los molares y premolares superiores encontramos los senos maxilares, unas cavidades anatómicas que pueden limitar la altura de hueso disponible para colocar implantes.
Tras perder los dientes posteriores, la combinación entre reabsorción ósea y cambios en el seno puede hacer que la altura disponible sea insuficiente.
En determinados pacientes podemos realizar una elevación de seno maxilar para aumentar el volumen de la zona en la que queremos colocar los implantes.
Existen diferentes abordajes y la elección depende, entre otras cosas, de la anatomía y del hueso residual disponible.
Expansión del reborde
En algunos casos el problema no es tanto la altura como la anchura.
Puede existir hueso verticalmente, pero el reborde ser demasiado estrecho para colocar el implante en la posición planificada.
Dependiendo de las características del caso pueden plantearse diferentes técnicas para aumentar o manejar esa anchura.
Implantes de dimensiones diferentes
Los implantes dentales no tienen todos la misma longitud ni el mismo diámetro.
En determinados casos seleccionados pueden utilizarse implantes de dimensiones adaptadas a la anatomía disponible.
Pero esto no significa que debamos utilizar un implante corto simplemente para evitar cualquier regeneración.
La decisión debe formar parte de una planificación global que tenga en cuenta la posición, las cargas, la futura prótesis y el conjunto de la rehabilitación.
Menos cirugía no siempre significa mejor tratamiento, del mismo modo que más cirugía tampoco significa mejor tratamiento.
Hay que hacer la que el caso necesita.
¿Siempre hay que hacer un injerto cuando falta hueso?
No.
Esta es una de las ideas que conviene aclarar.
Tener cierta pérdida de hueso no implica automáticamente necesitar un gran injerto.
En determinados casos puede existir suficiente hueso en una posición adecuada para colocar los implantes con una planificación diferente. En otros podemos necesitar una regeneración limitada. Y existen situaciones en las que la reconstrucción ósea será una parte esencial del tratamiento.
El TAC, la exploración clínica y la planificación protésica nos permiten determinarlo.
Por eso evitamos dar respuestas cerradas sin haber estudiado previamente al paciente.
¿Se puede poner el implante y regenerar hueso al mismo tiempo?
En algunos casos sí.
Si podemos conseguir una estabilidad adecuada del implante y el defecto óseo reúne determinadas condiciones, podemos colocar el implante y realizar simultáneamente una regeneración.
En otros pacientes es más prudente hacerlo en dos fases.
Primero recuperamos el volumen óseo y, una vez que los tejidos han evolucionado correctamente, realizamos la cirugía de implantes.
Aunque para el paciente pueda parecer más atractivo hacerlo todo en una única intervención, nuestra prioridad no debería ser reducir el número de citas a cualquier precio.
La prioridad es conseguir unas condiciones adecuadas para el resultado que queremos obtener.
¿Puedo ponerme un implante inmediatamente después de una extracción para evitar perder hueso?
En determinados casos es posible colocar un implante inmediatamente después de extraer un diente.
Se conocen como implantes inmediatos.
Pero no todas las extracciones son candidatas.
Debemos valorar la anatomía del alveolo, el hueso disponible, la estabilidad que podemos conseguir, los tejidos blandos, la presencia y extensión de procesos infecciosos y la futura posición protésica.
Además, colocar un implante inmediatamente no significa que desaparezcan todos los procesos naturales de remodelación que se producen después de una extracción.
Por eso la indicación debe individualizarse.
Poco hueso y carga inmediata: ¿puedo tener dientes fijos en 24 horas?
Esta es una de las preguntas que más recibimos cuando hablamos de implantología dental y carga inmediata.
La respuesta es:
Puede ser posible, pero tener poco hueso puede condicionar la indicación y no todos los pacientes son candidatos.
La carga inmediata consiste en colocar una prótesis fija provisional sobre los implantes en un periodo muy corto después de la cirugía, frecuentemente el mismo día o dentro de las primeras horas, cuando se cumplen las condiciones clínicas necesarias.
Para hacerlo necesitamos, entre otros factores, conseguir una estabilidad adecuada de los implantes y diseñar correctamente la distribución de las cargas.
Si el hueso disponible no permite alcanzar esas condiciones, puede ser más seguro esperar.
Por tanto, “dientes fijos en 24 horas” no debería ser una promesa comercial aplicable a todos los pacientes.
Es una posibilidad terapéutica que indicamos cuando el caso reúne las condiciones necesarias.
Y hay otra cuestión importante: los dientes que colocamos inicialmente en una carga inmediata suelen corresponder a una prótesis fija provisional. Una vez completadas las fases biológicas y protésicas necesarias, se realiza la rehabilitación definitiva.
Rapidez y planificación no son conceptos opuestos.
La carga inmediata funciona precisamente cuando la rapidez está respaldada por una buena planificación.
¿Puedo tener dientes fijos si llevo muchos años con dentadura postiza?
En muchos casos, sí.
Hay pacientes que llegan a consulta después de llevar diez, quince o incluso más años utilizando una prótesis removible.
Durante ese tiempo se han acostumbrado a determinadas limitaciones: movimiento de la prótesis, dificultad para comer ciertos alimentos, necesidad de adhesivos o inseguridad al hablar y sonreír.
Después de tantos años sin dientes es habitual encontrar cierto grado de reabsorción ósea.
Pero no podemos saber si existe posibilidad de realizar una rehabilitación fija simplemente mirando la boca.
Necesitamos estudiar la anatomía mediante pruebas de imagen y valorar qué posibilidades ofrece el hueso remanente.
Algunos pacientes podrán recibir una rehabilitación fija sobre implantes. Otros necesitarán procedimientos adicionales. Y habrá situaciones en las que una solución diferente pueda ofrecer un mejor equilibrio entre complejidad, mantenimiento y pronóstico.
Lo importante es no asumir de antemano que llevar muchos años sin dientes significa que ya es demasiado tarde.
¿Y si he perdido mucho hueso por periodontitis?
La periodontitis merece una consideración especial.
Cuando un paciente ha perdido dientes por enfermedad periodontal, nuestro objetivo no debería ser simplemente extraer las piezas afectadas y sustituirlas inmediatamente por implantes.
Primero debemos comprender y controlar la enfermedad.
¿Por qué?
Porque los implantes también pueden desarrollar enfermedades inflamatorias alrededor de los tejidos que los rodean.
La periimplantitis puede producir inflamación y pérdida progresiva del hueso alrededor de un implante.
Por eso, si existe periodontitis, el tratamiento periodontal y el posterior mantenimiento adquieren una importancia enorme.
Los implantes no solucionan por sí solos el problema biológico que hizo que una persona perdiera sus dientes.
¿Puedo ponerme implantes si fumo y tengo poco hueso?
El tabaquismo es un factor que debemos conocer y valorar antes de una cirugía implantológica o regenerativa.
Fumar puede perjudicar la cicatrización y se asocia con un mayor riesgo de complicaciones en los tejidos que rodean dientes e implantes.
Esto adquiere todavía más importancia cuando necesitamos realizar procedimientos regenerativos.
No se trata de juzgar al paciente.
Se trata de explicarle de manera transparente qué factores pueden influir en su tratamiento y qué cambios pueden mejorar el pronóstico.
¿La edad impide regenerar hueso o colocar implantes?
La edad por sí sola no determina si una persona puede recibir implantes dentales.
Es mucho más importante valorar el estado general de salud, la medicación, las enfermedades sistémicas, la salud oral, la capacidad de mantener una higiene adecuada y las características concretas del caso.
Una persona de 75 años con buen estado de salud puede presentar mejores condiciones para determinados tratamientos que otra mucho más joven con factores de riesgo importantes.
Por eso no trabajamos únicamente con una fecha de nacimiento.
Trabajamos con pacientes.
¿Qué pasa si tengo diabetes?
La diabetes no significa automáticamente que no puedan colocarse implantes, pero su grado de control es un aspecto relevante en la planificación.
Antes del tratamiento debemos conocer los antecedentes médicos, medicación y situación general del paciente.
Esto es especialmente importante cuando estamos planteando cirugías más complejas o técnicas de regeneración.
La implantología no empieza en la boca.
La salud general también forma parte del diagnóstico.
¿Es más complicado un implante cuando hay poco hueso?
Puede serlo.
Un caso sencillo en el que existe suficiente volumen óseo no requiere necesariamente el mismo procedimiento que otro en el que debemos reconstruir una zona previamente.
Esto puede influir en la duración del tratamiento, el número de intervenciones, los tiempos de cicatrización y el presupuesto.
Pero precisamente por eso consideramos importante explicar el tratamiento completo desde el principio.
El paciente debería saber qué problema tiene, qué alternativas existen, por qué recomendamos una determinada opción y qué fases serán necesarias.
¿Cuánto tarda un tratamiento de implantes cuando hay que regenerar hueso?
No existe un plazo único.
Hay regeneraciones que pueden realizarse simultáneamente a la colocación del implante y otras que necesitan una fase previa de cicatrización.
Además, la posterior integración de los implantes y la confección de la prótesis definitiva requieren sus propios tiempos.
Por eso desconfiamos de los calendarios universales.
Dos personas con “falta de hueso” pueden tener tratamientos completamente diferentes.
Después del estudio podemos explicar un calendario aproximado adaptado al caso.
¿Duele un injerto de hueso?
Las intervenciones se realizan con anestesia para controlar el dolor durante el procedimiento.
Después puede aparecer inflamación, molestias y un postoperatorio cuya intensidad dependerá del tipo y extensión de la intervención.
No es lo mismo una pequeña regeneración localizada que una reconstrucción más extensa.
Antes de realizar el tratamiento explicamos qué puede esperar el paciente y qué cuidados deberá seguir durante los primeros días.
La información también forma parte del tratamiento.
¿Qué ocurre si decido no regenerar hueso?
Depende del caso.
En algunos pacientes simplemente podemos elegir otra alternativa terapéutica.
En otros, intentar evitar una regeneración necesaria podría obligarnos a colocar el implante en una posición poco favorable o comprometer el resultado protésico.
Por eso nuestra pregunta nunca debería ser:
“¿Cómo podemos poner el implante evitando un injerto?”
La pregunta correcta sería:
“¿Cuál es la solución más adecuada para conseguir una rehabilitación funcional, mantenible y estable?”
Si podemos conseguirlo de forma más sencilla, perfecto.
Si necesitamos regenerar, debemos explicar por qué.
No todo diente problemático debe terminar en un implante
Hay algo especialmente importante ahora que hablamos cada vez más de implantología.
El mejor implante no convierte automáticamente la extracción en la mejor solución.
Si un diente puede conservarse con un pronóstico razonable mediante periodoncia, endodoncia, reconstrucción u otro tratamiento, esa posibilidad merece ser estudiada.
El implante es una extraordinaria herramienta para sustituir dientes que hemos perdido o que realmente no podemos conservar.
No debería utilizarse como excusa para extraer dientes recuperables.
Esta filosofía resulta especialmente importante cuando abordamos casos complejos.
Nuestro objetivo no es colocar el mayor número posible de implantes.
Nuestro objetivo es conseguir la mejor solución para la boca del paciente.
Implantología dental en Valencia: primero estudiamos el hueso, después hablamos de implantes
En nuestra clínica de implantes dentales en Valencia, la incorporación de la implantología avanzada forma parte de una evolución hacia una atención odontológica más completa.
Durante años hemos estado especialmente vinculados a la ortodoncia y a la planificación minuciosa de casos complejos. Ahora aplicamos esa misma filosofía diagnóstica al resto de áreas de la odontología.
Cuando un paciente llega diciendo:
“Me han dicho que no tengo hueso.”
No empezamos hablando de cuántos implantes necesita.
Primero necesitamos entender su situación.
Exploramos la boca, valoramos dientes y encías, estudiamos la mordida y, cuando está indicado, utilizamos el TAC dental 3D para conocer la anatomía disponible.
Después podemos explicar las posibilidades reales.
Puede que no necesite regeneración.
Puede que necesite una pequeña regeneración.
Puede requerir una elevación de seno.
Puede que tengamos que dividir el tratamiento en varias fases.
O puede que exista una alternativa diferente que resulte más adecuada.
Eso es precisamente lo que significa realizar un tratamiento personalizado.
Preguntas frecuentes sobre implantes dentales cuando hay poco hueso
Me han dicho que no tengo hueso para implantes, ¿merece la pena pedir otra valoración?
Sí. “No tener hueso” puede describir situaciones muy diferentes y las alternativas dependen de la anatomía concreta. Un estudio clínico y radiológico actualizado permite conocer qué posibilidades existen actualmente.
¿Cómo sé si tengo suficiente hueso para un implante?
La valoración clínica y las pruebas radiológicas permiten estudiar el volumen y la anatomía ósea. Cuando necesitamos información tridimensional, el TAC dental resulta especialmente útil para planificar el tratamiento.
¿Es posible crear hueso donde ya no queda suficiente?
En determinados defectos pueden utilizarse técnicas de regeneración ósea para aumentar el volumen disponible. La posibilidad, técnica y pronóstico dependen de la localización y características de cada caso.
¿Qué es una elevación de seno?
Es un procedimiento utilizado en determinados pacientes cuando falta altura ósea en la zona posterior del maxilar superior. Permite crear las condiciones necesarias para colocar implantes cuando está correctamente indicada.
¿Puedo ponerme el implante y el injerto de hueso el mismo día?
En algunos casos sí. En otros es preferible realizar primero la regeneración y colocar el implante posteriormente. La decisión depende fundamentalmente del defecto y de la estabilidad que podamos conseguir.
¿Se pueden poner implantes sin hacer injerto de hueso?
En determinados pacientes sí. Dependerá del hueso disponible, su distribución y el tipo de rehabilitación que queramos realizar. Evitar un injerto no debe convertirse en el objetivo si compromete la posición o el pronóstico del tratamiento.
Tengo poco hueso, ¿puedo tener dientes fijos en 24 horas?
Puede ser posible en casos seleccionados, pero la falta de hueso puede limitar la estabilidad necesaria para realizar una carga inmediata. Solo podemos determinarlo después del estudio.
Si me hacen carga inmediata, ¿los dientes que me ponen son los definitivos?
Habitualmente hablamos de una prótesis fija provisional diseñada para acompañar las primeras fases del tratamiento. La rehabilitación definitiva se realiza posteriormente, cuando se cumplen las condiciones previstas en la planificación.
Llevo 15 años con dentadura postiza, ¿todavía puedo ponerme implantes?
Puede ser posible. El tiempo sin dientes suele asociarse a cambios en el hueso, pero únicamente un estudio permite determinar cuánto hueso queda y qué alternativas pueden plantearse.
¿Puedo ponerme implantes si tengo periodontitis?
Puede ser posible, pero la enfermedad periodontal debe diagnosticarse, tratarse y mantenerse controlada. Los antecedentes de periodontitis son relevantes también para la salud futura de los implantes.
¿Soy demasiado mayor para ponerme implantes?
No existe una edad máxima universal. La indicación depende mucho más del estado de salud, las condiciones de la boca y las características del tratamiento que de la edad cronológica por sí sola.
¿Qué es mejor: regenerar hueso o utilizar implantes más cortos?
No existe una respuesta universal. En determinados casos un implante de dimensiones diferentes puede ser una alternativa; en otros, la regeneración puede ofrecer una situación más adecuada. Debemos decidirlo a partir de la anatomía y de la futura prótesis.
¿Cuánto cuesta poner implantes cuando hay poco hueso?
El presupuesto depende de la complejidad del caso, del número de implantes, del tipo de regeneración que pueda necesitarse y de la rehabilitación protésica. Por eso no es correcto equiparar todos los casos de “falta de hueso” sin realizar previamente un diagnóstico.
Tener poco hueso no significa necesariamente renunciar a los implantes
Que te hayan dicho que tienes poco hueso no significa automáticamente que no puedas recuperar dientes fijos.
Pero tampoco significa que cualquier técnica sea válida para ti.
La implantología actual dispone de diferentes posibilidades para abordar situaciones que hace años podían resultar mucho más difíciles. La clave está en saber cuánto hueso existe, dónde está, qué necesitamos reconstruir y qué resultado queremos conseguir.
En Cayetana Manglano Valencia abordamos la implantología desde la misma filosofía con la que durante años hemos trabajado los casos de ortodoncia: diagnóstico, planificación, honestidad y tratamiento personalizado.
Porque antes de decidir si necesitas un injerto, una elevación de seno, carga inmediata o cualquier otra técnica, hay una pregunta mucho más importante:
¿Qué necesita realmente tu boca para recuperar dientes de una forma funcional, estética y mantenible a largo plazo?
Ese es el punto desde el que debe empezar el tratamiento.