Desde los 3 a los 6 años debe acudir al ortodoncista si observa en su hijo alguna anomalía como gestos raros con la boca, asimetría en la cara o alteraciones faciales como mandíbula muy grande o pequeña.

A los 6 años, la visita es recomendable porque es cuando comienzan a salir los primeros dientes permanentes y resulta importante su estudio.

Desde los 6 hasta los 12 años es muy importante realizar la visita para controlar la oclusión y el recambio dentario.

A los 13 es absolutamente necesaria esa visita.

En la primera visita, la doctora Manglano estudiará si hay necesidad de realizar tratamiento de ortodoncia y el momento idóneo para comenzar. Así mismo se indicarán de manera breve y aproximada los problemas que presenta el caso, las posibles soluciones, duración y el coste aproximado. Si se decide comenzar el tratamiento, se realizará un profundo estudio del paciente, con radiografías, fotografías y escáner de la boca, elaborando así una lista de problemas y necesidades estéticas y funcionales (diagnóstico), tras lo cual se propondrán las soluciones (plan de tratamiento).

El tratamiento de pacientes adultos no solo es posible, sino que, en muchos casos, es necesario para corregir el progresivo deterioro de la dentadura y alargar su existencia. Una vez que sus encías y huesos de soporte estén sanos podremos comenzar y obtener resultados similares a los adolescentes.

Actualmente existen modernos aparatos correctores de excelente apariencia estética y comodidad que hace que el número de pacientes adultos aumente cada año.

Sí, todos los tratamientos se pueden realizar con alineadores porque realmente el resultado no depende de los aparatos que se empleen, sino del diagnóstico, la visión del ortodoncista y del plan de tratamiento trazado por ese profesional.

Al iniciar su tratamiento, recibirá un informe en el que se especifican su diagnóstico y el plan de tratamiento, la duración aproximada del mismo, el presupuesto y la forma de pago elegida. Al mismo tiempo, nuestro equipo le dará instrucciones y un kit para el cuidado y mantenimiento de sus aparatos, la solución a los pequeños problemas que puedan surgir, así como instrucciones específicas de higiene bucal.

Durante el tratamiento, será continuamente informado sobre la evolución, y podrá contar con nuestra clínica para la solución de problemas o molestias.

Disponemos de un móvil de urgencias para los fines de semana, para que su atención sea inmejorable.

Todos nuestros presupuestos son cerrados; esto significa que en sus cuotas se incluyen todos los conceptos: el estudio, todos los aparatos y las visitas necesarias para el tratamiento corrector, así como los aparatos y visitas de la fase retentiva (durante un año posteriores al tratamiento corrector). Desde el primer día sabrá por escrito lo que cuesta todo el tratamiento con exactitud, sin variaciones posteriores.

Ofrecemos facilidades y flexibilidad en la forma de pago: todos los conceptos se pagan en mensualidades. Además, disponemos de pago con tarjeta, servicio de domiciliación bancaria y financiación bancaria.

A diferencia de otros grupos (mutuas, seguros, colectivos de dentistas) se paga exclusivamente el tratamiento, sin cuota mensual ni entrada por pertenecer al grupo.

La ortodoncia es una especialidad de la odontología que se encarga de prevenir y corregir la mala posición de los dientes y los defectos de los huesos maxilares.

El especialista en ortodoncia (también conocido como “ortodoncista”) es un dentista que, además, ha recibido una formación especializada universitaria de al menos 3 años de formación que le permite solucionar toda clase de irregularidades de los dientes y defectos de los huesos maxilares. Existen más de 350 especialistas de ortodoncia repartidos por todo el país, cuya cualificación profesional se corresponde con las normas establecidas por la Unión Europea.

El tratamiento de ortodoncia no es costoso si se tiene en cuenta la severidad del problema a resolver, la atención profesional constante y continuada, la cantidad y calidad de los aparatos y su prolongada duración. Teniendo en cuenta estos factores, se realiza un presupuesto ajustado a cada caso en el que se detalla además una forma de pago fraccionada a lo largo del tratamiento y sin entradas para hacerlo más asequible.

Resulta difícil predecir su duración total ya que depende de factores individuales como la gravedad del problema y la cooperación del paciente. Hay tratamientos que se hacen en dos fases separadas, pero en general, es deseable que el tratamiento dure unos dos años.

El tratamiento de ortodoncia consigue el alineamiento de los dientes y mejora la posición de los huesos maxilares. De esta manera, los dientes encajan bien procurando una buena masticación, se mantienen sanos y fuertes, se facilita el cepillado y se asegura una larga vida a dientes y encías. Como importante valor añadido, unos dientes bien colocados producen una sonrisa bella y atractiva que refuerza la autoestima personal.

Durante el tratamiento, algunos aparatos favorecen la retención de alimentos, pero siguiendo sencillas instrucciones de higiene se evitan manchas en los dientes e inflamaciones en las encías.

En términos generales, el tratamiento es totalmente indoloro. Durante los primeros días se puede producir alguna molestia que desaparece al poco tiempo. En cualquier caso, el paciente nos consultará si las molestias persisten o son excesivas.

No, el tratamiento varía según el problema a corregir y la edad del paciente:

  1. El tratamiento Preventivo persigue la eliminación de los hábitos deformantes infantiles y problemas óseos severos generalmente en la dentadura de leche (de 3 a 6 años).
  2. El tratamiento Interceptivo está orientado a facilitar la salida normal de los dientes definitivos y mejorar el tamaño y posición de los huesos maxilares, generalmente cuando se inicia el recambio de los dientes de leche por los definitivos (de 7 a 11 años).
  3. El tratamiento Correctivo es el indicado cuando ya han salido todos los dientes definitivos (de 12 años en adelante).

En la gran mayoría de casos es posible obtener una gran mejora de la función de los dientes y de su aspecto estético, dependiendo de una serie de circunstancias individuales. En algunos casos necesitaremos de la colaboración con otros profesionales (dentistas, periodoncistas, cirujanos maxilofaciales, odontopediatras……) para solucionar el problema.

Para no perder el espacio reservado al diente permanente, es conveniente colocar un aparato llamado “mantenedor de espacio”. El ortodoncista decidirá cuándo y qué clase de aparato debe utilizarse.

Para no perder el espacio reservado al diente permanente, es conveniente colocar un aparato llamado “mantenedor de espacio”. El ortodoncista decidirá cuándo y qué clase de aparato debe utilizarse.

Cualquier problema se puede mejorar independientemente de la edad, aunque en algunos casos se pueden prevenir extracciones y complicaciones si se realiza el tratamiento en edades tempranas.

Una vez finalizado el tratamiento correctivo comienza la fase de retención durante la cual se mantienen los resultados conseguidos. El ortodoncista, el paciente y su dentista establecerán un plan individualizado de mantenimiento e higiene bucal que asegure la salud dental general.

Aunque en muchos casos hay que quitarlas, en aquellas personas que les salgan sin problemas encajando correctamente con el resto de las muelas y no tengan caries o falten otras muelas no es necesaria su extracción.

Los dientes que han sido sometidos a movimientos ortodóncicos tienen tendencia a volver a su posición original al menos durante dos años tras acabar el tratamiento. Por esta razón la duración de la fase de retención debe ser de al menos dos años.

Transcurrido este tiempo, podemos intuir que los dientes no se moverán en dirección a su posición original, pero sí lo pueden hacer en cualquier otra. Estos movimientos son consecuencia de los propios ajustes del sistema masticatorio y del envejecimiento del mismo. Son movimientos que se producen de manera normal, tanto en pacientes ortodóncicos como en personas que no fueron tratadas. Esto se comprueba al observar que el alineamiento perfecto y natural durante toda la vida de la dentición es un hecho muy poco frecuente.

Podemos decir que, tras los dos años de retención, los pacientes ortodóncicos en nada se diferencian de la población general y por lo tanto están expuestos a que se les muevan los dientes de la misma manera.

Si queremos mantener este alineamiento perfecto debemos hacerlo de manera artificial, colocando los aparatos de retención dos o tres veces por semana durante un tiempo ilimitado y acudiendo a revisión una vez al año. También podemos abandonar los retenedores, asumir que estos movimientos se van a producir y que si queremos tener los dientes perfectos tendremos que realizar un pequeño tratamiento de alineamiento pasados unos años.

El caso más parecido es el de las operaciones de cirugía estética para eliminar las arrugas de la cara. Aunque te dejan la cara perfecta, el envejecimiento sigue actuando implacable y pasados unos años tenemos que volver por el quirófano. Para estos casos no hay aparatos de retención.