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La búsqueda de sistemas de ortodoncia aún más estéticos, además del empleo de materiales más discretos, ha dado pie a otras formas de ortodoncia como la llamada lingual o invisible, y el uso de una serie de alineadores prácticamente invisibles y sin necesidad de usar alambres ni aparatos metálicos

El sistema se basa en una serie de pasos. En el primero el ortodoncista, debe establecer el diagnóstico y el plan de tratamiento, basado en moldes de ambas arcadas de la boca, radiografías y una serie de fotos intra y extra orales. Todo ello se envía a la compañía fabricante de la férula, donde las impresiones sirven para realizar modelos de yeso de sus piezas dentales que, junto con la información recibida, se pasa a un programa de ordenador que crea un modelo virtual en tres dimensiones (3D).

Se crea entonces una película interactiva,

la cual representa el movimiento de sus dientes desde el principio, etapa por etapa, hasta la posición final.

De esta forma, y en su propia pantalla de ordenador, puede comprobar si la propuesta de tratamiento del laboratorio con su diagnóstico y los objetivos marcados.

Una vez que el proyecto obtiene el sí definitivo del ortodoncista y de su paciente, se realizan los alineadores necesarios que se envían al ortodoncista.

El paciente llevará cada una de estas férulas una media de entre 15 y 20 días. El número de aparatos que el paciente tiene que ir cambiando dependerá de cada caso y de su complejidad.

Los alineadores irán moviendo, semana a semana, un cuarto de milímetro las piezas dentales hasta lograr los resultados deseados. Generalmente, el paciente tendrá que visitar a su ortodoncista con

la misma frecuencia con la que lo haría en el caso de llevar los aparatos tradicionales, una vez cada seis semanas.

Dado que el dispositivo se debe quitar para comer, beber y para la higiene bucal, es imprescindible mantenerlo el resto del tiempo en su posición. Lo que aparentemente puede ser un incordio, como es sacarse la férula para comer, es una de las ventajas según sus usuarios.

Determinadas maloclusiones complejas no pueden corregirse con esta técnica, debe ser el propio ortodoncista el que valore si el sistema está indicado o no para cada paciente.

A veces se hacen combinaciones de tratamientos. Se utilizan alineadores transparentes en la zona superior, que es más evidente y brackets en la inferior.