Adultos

La idea clásica de que los tratamientos de ortodoncia sólo se realizan en niños ha cambiado, y ya durante la última década del siglo pasado el número de adultos que acudieron a la consulta del ortodoncista solicitando tratamiento aumentó significativamente. De hecho actualmente en Estados Unidos más del 35% de los pacientes de ortodoncia son adultos, y este número aumentará sin duda, a medida que aumente la edad media de la población.

Técnicamente la ortodoncia del adulto no difiere casi nada de la ortodoncia del niño o del adolescente, básicamente que los dientes se mueven igual, pero tres factores son los que marcan las diferencias.

Primero el hecho de que se hayan recambiado ya todos los dientes, unido a que el crecimiento principal de la cara haya finalizado imposibilita cualquier labor preventiva, lo que se traduce en que con

mayor frecuencia haya que realizar extracciones o recurrir a la colaboración de la cirugía maxilofacial.

Segundo, los pacientes adultos suelen presentar otros problemas bucales asociados como caries, ausencia algunos dientes, problemas en las encías, que tendrán que ser planificados y solucionados en conjunción con otros especialistas.

Por último, la diferente psicología del paciente entrado en años. La mayoría piensan, no con cierta razón, que los dientes se mueven más despacio y que necesitarán años para corregirlos. En la práctica los tratamientos de adultos no duran mucho más que los de los niños ya que esa dificultad inicial al movimiento dentario se ve compensada por la motivación, la ausencia de roturas, la mejor higiene y el cuidado de los aparatos.

¡Al final el tiempo es el mismo!

La otra cuestión que con frecuencia nos plantea es la estética del aparato. No nos gusta llevar la boca llena de “hierros” que incluso nos dificulta hasta el habla. Hoy día disponemos de aparatos cerámicos de alto nivel de transparencia que, aunque se siguen notando, eliminan el agresivo aspecto metálico de los aparatos convencionales.

En resumen, olvidemos los bulos, la ortodoncia del adulto es hoy día una realidad. Disponemos de información científica y experiencia suficiente para corregir o mejorar las sonrisas de cualquier paciente. Con un paciente motivado y la colaboración de otros profesionales los resultados son espectaculares y la mayoría de las veces en un tiempo menor del esperado. Los adultos no renunciamos a una sonrisa perfecta.